viernes, 17 de mayo de 2013

Cuando los grandes hablan de libros para jóvenes.

A propósito de lectura en jóvenes, de los complicado que puede ser, me permito dejarles un enlace de dos grandes de las letras: Echenoz y Manguel.
Les recomiendo leer el artículo y les dejo una frase que me conmovió mucho el otro día:
La curiosidad me despierta. Leer me alimenta y escribir, me libera ( Bia Amorim)
Pensemos así en nuestros alumnos: hay que desperarlos, luego alimentarlos para que al fin, puedan liberarse. Una cosa encadena necesariamente a la otra, como en la vida misma, pero no podemos saltearnos los pasos que deben de ser consecuentes.
Acá les dejo el enlace mencionado:

Echenoz evoca su biblioteca juvenil junto a Manguel.

martes, 14 de mayo de 2013

Para leer y mirar: Anina Yatay Salas de Sergio López

En dos días más estaremos con el autor de la novela Anina Yatay Salas, el salteño Sergio López.
Una novela que escribió hace algunos años y hoy es llevada con éxito a la taquilla del cine.
Es una excelente oportunidad para ver aquello que decíamos: el cine también forma parte de la animación a la lectura.
La película viene ahora con buenos premios lo cual acentúa el deseo de verla.
Será cuestión nuestra si luego de verla los jóvenes quieren escuchar la historia, ver las diferencias entre la novela y el guión que se debe redactar para cine.
En este caso además proponemos: hacernos la pregunta de porqué se prefirió el dibujo animado y no los actores. Será por los costos, por la facilidad, por la producción de espacios. Qué será lo que encarece o lo que el productor vio en esta novela que lo llevó a realizarla en dibujos.
Preguntas, aproximaciones y mucho más para ver y disfrutar. No se olviden: animar a leer es una cuestión del dinamizador y se valen los distintos medios que utilice. El cine es bienvenido y Sergio López mucho más.

lunes, 6 de mayo de 2013

La lectura en esa edad difícil

Leer para púberes o adolescentes puede parece un terrible castigo. Si estos chicos de hoy no leen nada, viven en facebook, no les gusta la lectura, no aprecian el libro, no pueden leer de corrido como deberían, no tienen intereses que traten los libros...y otras cosas más se puede escuchar cuando se habla de la lectura en esas edades que no sabemos cómo hacerlos reaccionar.
Si se ha perdido la etapa inicial donde la mamá y el papá deberían de leerle a los niños pequeñitos, si además y por diversas circunstancias se ha perdido la etapa escolar, qué difícil hacer el joven un lector. Sin embargo no es imposible.
Deberíamos de comenzar por sacar los no.
1. No debes de mirar televisión
2. No debes de chatear con tus amigos
3. No debes jugar en Internet
No, no, no. Porque al comenzar una frase con no, ya agrego al resto una negación implícita. Al joven no le gusta que le quiten todo cuando ya dejó, por fin, de ser un niño. Propongo agregar al no, un sí y además...
1. Después de mirar TV, leemos un rato
2. Cuando chatees con tus amigos dejame un espacio para recomendarles un libro.
3. Cuando juegues en Internet debemos buscar el título del libro que les dije ayer.
Ect. ect. ect.
Que sea complicado no significa imposible: los jóvenes también pueden quedarse escuchando una lectura si ésta les agrada y los convoca desde sus imaginarios y desde sus vivencias.
Acá hay dos temas: si los convocamos desde su imaginario realmente los temas serían solo el amor y el terror. Me lo pregunto. Porque si debo ofrecerle su temática favorita, las de sus fantasías preferidas estamos entre esos dos géneros y nada más. O muy poco más. Bueno, hagamos lo mismo que en el caso anterior: digamos sí para comenzar, porque debo comenzar por algo. Vamos a leer terror y amor hasta el hartazgo y tal vez luego pueda incluir algo más.
Desde las vivencias misma de los jóvenes: inmersos en este mundo para nada sencillo, llenos de información y faltos hasta de un abrazo, deberemos abstenernos de grandes autores e ir a los mismos jóvenes que hoy componen para mostrales más o menos un camino.
El único camino que conozco es la lectura: leer por placer. Leer un cuento, leer una novela por capítulos pero leerles. Tomar la inciativa y no abandonarla, veinte minutos semanales, treinta, pero leer semanalmente. El ideal sería diez minutos diarios o un poco más. Pero podemos comenzar por menos.
Luego uds verán otras dinamizaciones y fomentos. No existe en realidad ninguno mejor que leerles, narrarles pero mejor que nada aún leerles, mostrando el libro, haciendo realmente un esfuerzo por esos minutos diarios.
Creo que hay mucha literatura para ofrecerle a los jóvenes pero si han perdido gran parte de sus posibilidades en la infancia, comencemos por sus gustos, hagamos a un lado los nuestros, convoquémolos a diario con un pequeño relato o un trozo de novela, hagamos que rindan. No nos pongamos metas a largo plazo: en realidad si uds consiguen que ellos todos los días escuchen, imaginando el contenido de la lectura, están avanzando. En ese avance irán apareciendo otras cosas: más necesidad de lectura, búsqueda del libro, preguntas, en fin, uds irán observando con el paso de los días el interés. Seguramente llegará el momento de acercarlos a los libros y dejarlos bucear en ellos, aunque no lean, revuelven, los tocan, los ven, los miran, está bien. Paso a paso, la construcción de lectores jóvenes requiere mucha paciencia y mucha obstinación.
En algún momento quizás se atrevan a convocarlos para un concurso de " carteles para la hora de lectura", que dejen el ingenio pero también, nos demostraran cuanto aman, o no, ese espacio.

sábado, 2 de marzo de 2013

El cine como elemento de lectura

El viaje de Chihiro en Español
Una buena película motiva la lectura: aún cuando no tengamos el libro a mano, si se produce luego un intercambio dialogando la lectura de cada uno, es una forma de lectura que, a juzgar por los tiempos que corren, cada vez tendremos más incorporados entre nosotros.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Saludando para agradecer


Proyecto audaces y eficaces

"...el que leer por leer, por puro gusto de leer, por amor invencible al libro, por ganas de estarse con él horas y horas,lo mismo que se quedaría con su amada..."


Llevar la lectura en un carrito a los lugares de esparcimiento: fácil, poco costoso y eficaz porque allí donde hay juego puede haber lecturas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Durmiendo con un cuento


Un niño que se duerme con cuentos se duerme arrullado por voces escritas especialmente para él, un niño que se mece con cuentos siente las voces de sus padres que le enseñan a soñar y no dejar de leer para hacerlo cada día un poco más.
Duerman a sus niños al son de un cuento, un poema, regalen cada noche la caricia de la literatura en vuestras voces seguros de que así, los harán más libres y menos esclavos.