martes, 12 de octubre de 2010

A investigar títulos y opinar...

"...el que leer por leer, por puro gusto de leer, por amor invencible al libro, por ganas de estarse con él horas y horas,lo mismo que se quedaría con su amada..."

La frase de arriba sintetiza un pensamiento, es de Quevedo, y qué bueno que se vienen los día de sol y podemos amar un libro, panza arriba, panza abajo, en la hierba, en la hamaca, en ...cualquier lado.
Les dejo un nexo por demás interesante.
http://www.pajarosmuertos.com.ar/

jueves, 7 de octubre de 2010

La tecnología puede ayudar y la música es una herramienta valiosa.

El uso de la computadora en la animación de lectura es una herramienta que puede ayudar muchísimo, máximo si consideramos que en muchas ocasiones los mismos niños pueden navegar un sitio.
La música, que así como las letras para niños son o buenas o malas, es otro excelente aliado a la hora de animar. Luis y Rosario son un dúo musical de guitarra y voz que realmente hacen un muy buen trabajo para niños. Han realizado numerosas canciones y siempre con buenas letras de autores uruguayos con muy buenos acordes.
Les dejo el link para que lo visiten y lo disfruten:
http://papagayoazulcancioninfantil.ning.com/profile/LuisyRosario

miércoles, 6 de octubre de 2010

¿ Se animan?



Otro de los grande mitos de las letras para niños es hablar del tema del amor de pareja, no me gusta que se tome el tema como educativo pero, sin embargo, en estos días que los niños ven tanta cosa, les dejo una copia de algo que me pareció bueno y la tarea de ver cuentos que hablen del tema. No como educativos sino, por su valor literario.
Recomiendo en ese sentido: Tomasito, de Beatriz Cabal, en editorial Alfaguara.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Un poco de lo actual en letras para niños.






Sabemos que en el país se están haciendo cosas buenas. Lamentablemente, no conocemos los proyectos que participan de la vida cotidiana en el ámbito nacional y tenemos poca información de lo que sucede en la capital del país. Merced de una vida veloz como en todas partes del mundo, a merced de los costos de las telecomunicaciones.
El proceso durante los años de la dictadura fue lento y penoso por no decir nulo. La mayoría de los hombres relevantes en todos los campos artísticos fueron expulsados del país y los que quedaron y pudieron mostrar sus obras debían hacerlo bajo condiciones del régimen de facto. Por lo tanto no podemos decir mucho de dicho período.
Hasta los años 80 no surgen editoriales, ni librerías especializadas en Uruguay. Si bien las bibliotecas públicas, tanto en la capital como en el resto del país, en su gran mayoría gozaban ya de una parte dedicada a los niños. Sin embargo, y como sucede en los períodos militarizados, en esta dura época donde la democracia desaparece, no se puede hablar de avances en lo educativo, ni cultural; por el contrario lo que sucede es un total retroceso. Así por Ej. , en esta cercana época y en pleno apogeo de los años 60 y 70, hasta 1981, los lugares destinados a los niños en las Bibliotecas públicas y los libros educativos o de recreación tuvieron un claro retroceso de falsedades patrióticas, educaciones moralizantes y posturas netamente fascistas.
En el año 1984, el gobierno declara de importancia Ministerial la Cátedra Juana de Ibarbourou de la Dra. Sylvia Puentes de Oyenard único lugar en el momento donde se dicta un curso a nivel de post grado para maestros y profesores de literatura, dedicado exclusivamente a las letras para niños y jóvenes. El curso, no obstante el reconocimiento, siguió siendo privado.
Nace entonces AULI, Asociación Uruguaya de Literatura Infantil, con sello editorial, uno de los primeros en dedicarse exclusivamente y con expertos a la literatura para niños. No sólo nace AULI sino que nace el título de Expertos o Licenciados en letras infantiles y también, los diversos clubes de narradores orales que, hasta ese momento, no tenían campo de perfeccionamiento y profesionalidad. No podemos desconocer nunca la labor realizada por la Dra. Sylvia Puentes en Uruguay. Médica de profesión dedicó su vida a escribir, recopilar, estudiar, ensayar e investigar la historia de la literatura infantil en el país.
A través de su obra se dieron a conocer no sólo cuentos y poemas sino que intentó, en buena medida, recopilar a reconocidos autores nacionales y compilarlos en viejas nuevas versiones. En el año 1994 en la Biblioteca Nacional, reunió a numerosos escritores de América Latina toda y organizó así el 1º Congreso de Literatura Infantil. Con un marco de público más que numeroso y eminencias de todas partes del cono Sur y el Caribe, la autora daba al Uruguay la posibilidad de tomar nuevos rumbos en este estante casi vacío que tenía la literatura infantil.
Por otro lado también pionera de las nuevas épocas crece el nombre de Ana María Babosi, coordinadora de IBBY para Uruguay, desde su propia librería y desde diversos estadios públicos y privados en Montevideo esta bibliotecóloga es un fuerte exponente de lo que significa animar y fomentar la lectura y la literatura para niños. Ha dictado numerosas conferencias y talleres, dentro y fuera de fronteras, y ha podido establecer con regularidad un taller para futuros maestros en la capital del país.
No podemos olvidar aquí la labor de algunas editoriales puntuales y la cantidad de nuevos escritores para niños que han venido apareciendo luego de recuperar la democracia. A pesar de los costos altos en un país que no produce papel y tiene muy pocos habitantes. Antes de nombrar lo que llamaría la nueva tendencia de escritores uruguayos en una verdadera vanguardia de literatura para los más chicos quisiera exponer lo que una gran amiga, bibliotecóloga, le dio a llamar “país de islas culturales”.
Como dije al principio de esta ponencia, Uruguay es un país con poco territorio y por ende podría pensarse que, gracia a eso y la gran alfabetización que hemos tenido, nos comunicamos y sabemos qué está sucediendo en poblados cercanos pero, no es así. La difusión de la obra literaria, sobre todo en lo dedicado a los niños, tiene escasa difusión. Los que tenemos posibilidad de tomar cursos o asistir a la Feria del libro en la capital del país podemos una vez al año contactar con lo que se hace a nivel nacional. Sin embargo, me consta, no es lo único que se hace. Pude hace algunos años de esto, (1995 /96 y 97) participar en encuentros diversos en el ámbito del Ministerio de Educación y Cultura, la sorpresa de mi parte fue ver cuánta gente bien intencionada y con tantos recursos humanos había en otros departamentos del telecomunicaciones, perdemos la totalidad de los nuestro en aras a veces, de países vecinos, por eso vale, mi aclaración en el principio de ésta.
Ignacio Martínez, es un escritor que pertenece a los nuevos uruguayos que narran para niños. Fundador de la editorial TAE, cuentista, autor de obras de teatro, tienen en su haber algunos títulos que, como en el caso de Roy Berocay, ya forman parte del acervo literario en algunas generaciones de gente joven. Así son sus libros Los fantasmas de la escuela y Los fantasma pasan de clase, por citar sólo dos. En el caso de Berocay, sus exponentes más conocidos son la serie de libros del Sapo Ruperto y Pateando lunas. Hay, de los dos autores, innumerables títulos más, pero si alguien accede a ellos, los doy como referencia de lo que se espera de un autor actual en este tipo de literatura.
Un poco más acá en esta historia se pueden encontrar sobre todo en los estantes de la editorial Santillana, en su colección Alfaguara infantil, a autores como Susana Olaondo, Helen Velando, Magdalena Helguera, Malí Guzmán, Sergio López, Fernando González, entre los más nombrados recientemente.

En estos autores se encuentra toda la ponencia de una nueva generación que apuesta al humor, la aventura, la magia y el reconocimiento de la frontera propias sociales y culturales. Creo que son el más claro exponente de años de trabajo que, como muchas otras cosas en Uruguay, suceden sin ser vistas hasta que eclosionan y dan la muestra clara de cómo se hacen las cosas dentro de un país de fronteras pequeñas. Así ha sucedido con un Benedetti, así sucede con un Galeano, así fue la historia de Onetti y la de tantos otros que en las letras van cifrando el trabajo.
Pero ha pesar de esta fuerza nueva y renovadora de autores jóvenes, a pesar de los esfuerzos editoriales por llevar programas de animación a la lectura, donde incluyen que estos autores viajen, hagan contacto con los niños y trabajen con ellos, aún así queda mucho por hacer. Mal que nos pese falta más para hacer de lo que se ha hecho. Porque seguimos teniendo un público menudo que no conoce a estos autores, ni a los otros, porque siguen siendo defectuosas o escasas las campañas y sobre todo, a mi juicio, porque las estrategias propuestas son desde lo privado y por tanto, apuntan al niño lector consumidor, no son reales campañas de animación a la lectura desde una política bibliotecaria nacional por ejemplo.
Tampoco he tenido noticias de que se incluya por ejemplo desde lo nacional, talleres para fomentar la lectura en la infancia y preadolescencia, como sí se hacen para los jóvenes y adultos en talleres impartidos en todo el país por el MEC. Se puede decir que no se tiene aún una política que apunte al estímulo temprano, desconociendo así cuales son las verdaderas fases para descubrir al lector potencial.
El trabajo concienzudo que se venía plasmando hasta el año 2002, tuvo un neto decaimiento con la problemática bancaria y el repunte del dólar, no olvidemos que ya nombré la dependencia económica del país.
Desde distintas esferas se hacen muchas cosas, de las buenas y las no tanto, habría que conocerlas y reconocer los esfuerzos que todos ponen en animar, fomentar y acercar los niños a los libros. Habría que fortalecer una política que vaya más allá del ámbito escolar solamente, y dentro de él, hay mucho por hacer desde bibliotecas escolares y desde las públicas ya existentes. Sabemos que se dispone de material humano, quizá tengamos que cargarnos con nuevos conocimientos, como estamos en plena pujanza de la sociedad de la información, pero sí tenemos un elemento humano bien formado, seriamente formado, creo que tenemos lo fundamental.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Eterna y actual: por siempre María Elena.

El hito más grande de las letras para niños en el cono Sur, tiene que haber sido María Elena Walsh. Y si no fue la más grande anduvo muy cerca. Se puso del otro lado, se puso patas arriba, como Alicia pasó al otro bando y miró para afuera. Jugó sin cansarse y se rio sin escatimar. Pero además compuso sus melodías: buenas, muy buenas.
Les dejo por acá algo casi nuevo como ella: las canciones de María Elena ahora están en 3D y en Youtube. No hay mejor recreo para un día de lluvia que esto. Valga la doble intención de que, además, los chicos la conozcan y aprecien buena literatura para ellos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Para crear con los niños el avatar.


Get a Voki now!




1. Deben de tener una cuenta de correo electrónico.
2. Entren a la Web:http://www.voki.com
3. Los pasos a seguir están en inglés pero primero, arriba a la derecha encuentran un sitio donde les piden la casilla de correo y la contraseña para poder registarse: si no lo hacen no pueden acceder.
4. Una vez que les aceptan la casilla y la contraseña podrán ingresar a crear el avatar.
5. Les daran distinto modelos y podrán cambiar ropa y peinados, accesorios.
6. También pueden grabar con micrófono o con un texto escrito lo que hablará el avatar.
7. Lamentablemente si no puden grabar con su voz, los tonos son todos extranejeros y no se escucha bien lo que dicen.
8. Una vez que tienen configurado el avatar: dan clic en publish o sea, publicar.
9. Si van a colocar el avatar en un sitio Web, blog o similar les da un código que deben copiar y pegar para que aparezca en el mismo.
Espero que les guste la tarea y la puedan realizar: luego de creado el avatar, hacemos la historia de ciencia ficción. La comenzamos con nuestro personaje.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Algunos nombres que conviene recordar: reales pioneros de la literatura para niños en Uruguay.





Como dije antes, hasta avanzado el siglo xx no podemos hablar de literatura infantil propiamente dicha en nuestro país pero, es fundamental e importante recordar algunos precursores y pioneros.
DÁMASO ANTONIO LARRAÑAGA, (1771-1848) fue el primer escritor de fábulas y si bien se conocieron muchos años después de que las concibió, tiene el valor de enumerar por primera vez la flora y la fauna de éste hombre polifacético en su tarea cultural y más recordado por ser nuestro primer bibliotecario público.
PETRONA ROSENDE DE LA SIERRA, (1787-1863) es la primera poetisa que da a conocer una obra édita y fue distinguida por el periodismo femenino argentino. Si bien no se apartó de la línea de su época, didascálica y moralizante, se puede decir que escribió sus versos para niños en forma tierna y con coraje femenino.
ISIDRO de MARIA ( 1815- 1906): da a conocer Cantos escolares y recitaciones para la juventud educada en la República Oriental del Uruguay, aunque tampoco podríamos encuadrarlo hoy en la verdadera literatura para niños, es un ejemplo del camino que tenía que ser recorrido para llegar al hoy.
ENRIQUETA COMPTE Y RIQUÉ, (1866-1949) fue la iniciadora de un movimiento literario infantil que considera al niño en el marco de sus reales intereses hasta entonces, no habían sido reconocidos. Su libro, Canciones y juegos para mi escuela se da a conocer recién en 1949 pero ella ya había trabajado y formado docentes, sobre todo en el área de pre-escolares, que iban a la cabeza de una vanguardia naciente en letras para niños. Fue la primera fundadora de un jardín de Infantes en el país. Su rima está llena de colores y emociones.


HORACIO QUIROGA, ( 1878-1937), este magistral cuentista de todos los tiempos, nacido en mi ciudad, Salto Oriental, dio a conocer Cuentos de la Selva dedicados a sus hijos. Escribió para revistas de mucho tiraje en Argentina y la mayor parte de su vida la vivió en la selva Misionera en la frontera Argentino Brasileña, sus cuentos de la selva reúnen un colorido número de animales silvestres que se llenan de picardía y dan marco a cuentos tipo leyenda, algunos con finales un tanto tristes pero, debo reconocerlo, hacen las delicias de los niños de ayer y de hoy.
JOSE PEDRO BELLAN, ( 1889-1930) editó Primavera, y como en el caso de Quiroga, sus cuentos siguen encantando a los niños de hoy.
FRANCISCO ESPÍNOLA, ( 1901-1973) es el autor de la primer novela uruguaya para niños, Saltoncito es un sapo que entre salto y salto conquista más de lo que ustedes se imaginan y este personaje, claramente influenciado por clásicos de siglos anteriores, tiene toda la fantasía e imaginación como también un mensaje ético y estético que hoy por hoy, sigue valiendo su lectura.
FERNAN SILVA VALDES, ( 1887- 1975), se caracteriza por su aire nativo y en sus cuentos y poemas para niños, agudiza todos sus sentidos en el recorrido de las formas y colores del paisaje uruguayo. Junto con otro escritor, PEDRO IPUCHE, fundaron toda una corriente de “nativistas”y no hay novela más dulce, de Ipuche que ese caballito petiso, Él chongo, que lleva a un niño a su escuela en medio del campo haciendo las delicias de niños alejados de la ciudad y metidos de llenos en la geografía de un basto campo lleno de colores y sonidos.
Pero que mejor Ej. , que leerles algo de Silva Valdés:



EL NIDO.
Los árboles que no dan flores
dan nidos,
y un nido es una flor con pétalos de pluma;
un nido es una flor color de pájaro
cuyo perfume
entra por los oídos.
Los árboles que no dan flores,
dan nidos.

JUAN JOSE MOROSOLLI, ( 1899- 1957), hoy se podría leer todavía su obra, Muchachos, que es un compendio entre novela y valores, con su lenguaje fuerte y directo no deja nada por decir; Tres niño dos hombres y un perro y Perico, son sus novelas más destacadas para jovencitos y es donde se aprecia él atrape de nuestro campo, sus costumbre y nuestra gente.
ADOLFO MONTIE BALLESTEROS, ( 1888-1971)uno de nuestros más pródigos escritores tiene en su haber innumerables obras que, lamentablemente no han sido reeditas en su mayoría y por lo tanto, se desconocen. De una cantidad de títulos como El gato bandido y otros cuentos, El niño que se le secó el corazón, y muchos otros quiero recordar su Don Quijote Grillo, obra para niños que emula al caballero errante y su escudero, en este caso un gusano, hacen la magia de reconstruir una serie de aventuras irreproducibles por su gracia y belleza, de gran contenido literario y ético inicia, a los más pequeños, en la lectura de un Hidalgo saltarín que dice cosas como: “ Justicia es no hacer mal a nadie y no permitir que nos la hagan”
JUANA DE IBARBOUROU, (1892-1979), una de las más destacadas poetisas del Uruguay, dedicó una buena parte de sus poemas y prosas a los niños. La belleza que caracterizó toda su lírica, por la cual la llamaron Juana de América, también hace las delicias en sus Canciones de Natacha o su novela, Chico Carlo donde la magia y la inocencia tienen un tinte pueblerino lleno de fantasías y realidades.
IDELFONSO PERDA VALDES. ( 1899-1997) abogado, poeta, fundador de instituciones, si bien no se dedicó a la poesía para niños, se usa por su colorido y ritmo siendo además, un hombre que dedicó muchos poemas a la raza negra.
Y me van a quedar aprisionados en el tiempo y en la memoria nombre como el de Marita de Tutte, Julio da Rosa, Marisa Bay, Gastón Figueira, Kitita Guerendaín, Alicia Alonso, Sylvia Puentes y Eloísa Pérez. Pero digamos que quizá, y a riesgo de equivocarme éstos fueron los que lucharon más, lejos de una época donde la literatura para niños se llenara de risa, color y alegría y gracias a ellos, e ilustradores que fueron apareciendo, llegamos aun hoy mucho más delimitado en cánones propios de una literatura para niños y jóvenes.
Merecerían quizá todo un capitulo algunos escritores destacados que, si bien no escribieron toda su obra para niños, tienen en la literatura para éstos, obras excepcionales y tal es el caso de JOSE ENRIQUE RODÓ, más que escritor, pensador de inspiración modernista. Principalmente a través de su Ariel y sus Parábolas habló y habla con resonancia académica a muchas generaciones y aún hoy, por suerte, se sigue estudiando en nuestra escuela. Le debo también a SERAFÍN J. GARCÍA, hombre que galardonó su literatura para niños y es, hasta la actualidad, el único que ha merecido estar en el cuadro de honor del premio Andersen. Principalmente por sus Aventuras de Juan el Zorro y Piquín y Chispita, su obra está llena de sana picardía de nuestro campo y sus costumbres, tareas y formas de vida.
JOSE MARIA OBALDIA, maestro, cuentacuentos, escritor y poeta ha dedicado gran parte de su obra a los niños en Canciones en la escuela, Veinte mentiras de verdad y otros. Así me quedan en el camino incontables poetas y escritores, el mismo y famoso Eduardo Galeano, que han dedicado parte de su obra a los niños. Merced de las características económicas y en algunos casos, las pequeñas ediciones, muchos de ellos son conocidos sólo dentro del territorio nacional, y muchos, en su gran mayoría, sólo en la capital del país o en el lugar donde nacieron. Mis disculpas a todos ellos y mi agradecimiento por su aporte.