miércoles, 6 de octubre de 2010

¿ Se animan?



Otro de los grande mitos de las letras para niños es hablar del tema del amor de pareja, no me gusta que se tome el tema como educativo pero, sin embargo, en estos días que los niños ven tanta cosa, les dejo una copia de algo que me pareció bueno y la tarea de ver cuentos que hablen del tema. No como educativos sino, por su valor literario.
Recomiendo en ese sentido: Tomasito, de Beatriz Cabal, en editorial Alfaguara.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Un poco de lo actual en letras para niños.






Sabemos que en el país se están haciendo cosas buenas. Lamentablemente, no conocemos los proyectos que participan de la vida cotidiana en el ámbito nacional y tenemos poca información de lo que sucede en la capital del país. Merced de una vida veloz como en todas partes del mundo, a merced de los costos de las telecomunicaciones.
El proceso durante los años de la dictadura fue lento y penoso por no decir nulo. La mayoría de los hombres relevantes en todos los campos artísticos fueron expulsados del país y los que quedaron y pudieron mostrar sus obras debían hacerlo bajo condiciones del régimen de facto. Por lo tanto no podemos decir mucho de dicho período.
Hasta los años 80 no surgen editoriales, ni librerías especializadas en Uruguay. Si bien las bibliotecas públicas, tanto en la capital como en el resto del país, en su gran mayoría gozaban ya de una parte dedicada a los niños. Sin embargo, y como sucede en los períodos militarizados, en esta dura época donde la democracia desaparece, no se puede hablar de avances en lo educativo, ni cultural; por el contrario lo que sucede es un total retroceso. Así por Ej. , en esta cercana época y en pleno apogeo de los años 60 y 70, hasta 1981, los lugares destinados a los niños en las Bibliotecas públicas y los libros educativos o de recreación tuvieron un claro retroceso de falsedades patrióticas, educaciones moralizantes y posturas netamente fascistas.
En el año 1984, el gobierno declara de importancia Ministerial la Cátedra Juana de Ibarbourou de la Dra. Sylvia Puentes de Oyenard único lugar en el momento donde se dicta un curso a nivel de post grado para maestros y profesores de literatura, dedicado exclusivamente a las letras para niños y jóvenes. El curso, no obstante el reconocimiento, siguió siendo privado.
Nace entonces AULI, Asociación Uruguaya de Literatura Infantil, con sello editorial, uno de los primeros en dedicarse exclusivamente y con expertos a la literatura para niños. No sólo nace AULI sino que nace el título de Expertos o Licenciados en letras infantiles y también, los diversos clubes de narradores orales que, hasta ese momento, no tenían campo de perfeccionamiento y profesionalidad. No podemos desconocer nunca la labor realizada por la Dra. Sylvia Puentes en Uruguay. Médica de profesión dedicó su vida a escribir, recopilar, estudiar, ensayar e investigar la historia de la literatura infantil en el país.
A través de su obra se dieron a conocer no sólo cuentos y poemas sino que intentó, en buena medida, recopilar a reconocidos autores nacionales y compilarlos en viejas nuevas versiones. En el año 1994 en la Biblioteca Nacional, reunió a numerosos escritores de América Latina toda y organizó así el 1º Congreso de Literatura Infantil. Con un marco de público más que numeroso y eminencias de todas partes del cono Sur y el Caribe, la autora daba al Uruguay la posibilidad de tomar nuevos rumbos en este estante casi vacío que tenía la literatura infantil.
Por otro lado también pionera de las nuevas épocas crece el nombre de Ana María Babosi, coordinadora de IBBY para Uruguay, desde su propia librería y desde diversos estadios públicos y privados en Montevideo esta bibliotecóloga es un fuerte exponente de lo que significa animar y fomentar la lectura y la literatura para niños. Ha dictado numerosas conferencias y talleres, dentro y fuera de fronteras, y ha podido establecer con regularidad un taller para futuros maestros en la capital del país.
No podemos olvidar aquí la labor de algunas editoriales puntuales y la cantidad de nuevos escritores para niños que han venido apareciendo luego de recuperar la democracia. A pesar de los costos altos en un país que no produce papel y tiene muy pocos habitantes. Antes de nombrar lo que llamaría la nueva tendencia de escritores uruguayos en una verdadera vanguardia de literatura para los más chicos quisiera exponer lo que una gran amiga, bibliotecóloga, le dio a llamar “país de islas culturales”.
Como dije al principio de esta ponencia, Uruguay es un país con poco territorio y por ende podría pensarse que, gracia a eso y la gran alfabetización que hemos tenido, nos comunicamos y sabemos qué está sucediendo en poblados cercanos pero, no es así. La difusión de la obra literaria, sobre todo en lo dedicado a los niños, tiene escasa difusión. Los que tenemos posibilidad de tomar cursos o asistir a la Feria del libro en la capital del país podemos una vez al año contactar con lo que se hace a nivel nacional. Sin embargo, me consta, no es lo único que se hace. Pude hace algunos años de esto, (1995 /96 y 97) participar en encuentros diversos en el ámbito del Ministerio de Educación y Cultura, la sorpresa de mi parte fue ver cuánta gente bien intencionada y con tantos recursos humanos había en otros departamentos del telecomunicaciones, perdemos la totalidad de los nuestro en aras a veces, de países vecinos, por eso vale, mi aclaración en el principio de ésta.
Ignacio Martínez, es un escritor que pertenece a los nuevos uruguayos que narran para niños. Fundador de la editorial TAE, cuentista, autor de obras de teatro, tienen en su haber algunos títulos que, como en el caso de Roy Berocay, ya forman parte del acervo literario en algunas generaciones de gente joven. Así son sus libros Los fantasmas de la escuela y Los fantasma pasan de clase, por citar sólo dos. En el caso de Berocay, sus exponentes más conocidos son la serie de libros del Sapo Ruperto y Pateando lunas. Hay, de los dos autores, innumerables títulos más, pero si alguien accede a ellos, los doy como referencia de lo que se espera de un autor actual en este tipo de literatura.
Un poco más acá en esta historia se pueden encontrar sobre todo en los estantes de la editorial Santillana, en su colección Alfaguara infantil, a autores como Susana Olaondo, Helen Velando, Magdalena Helguera, Malí Guzmán, Sergio López, Fernando González, entre los más nombrados recientemente.

En estos autores se encuentra toda la ponencia de una nueva generación que apuesta al humor, la aventura, la magia y el reconocimiento de la frontera propias sociales y culturales. Creo que son el más claro exponente de años de trabajo que, como muchas otras cosas en Uruguay, suceden sin ser vistas hasta que eclosionan y dan la muestra clara de cómo se hacen las cosas dentro de un país de fronteras pequeñas. Así ha sucedido con un Benedetti, así sucede con un Galeano, así fue la historia de Onetti y la de tantos otros que en las letras van cifrando el trabajo.
Pero ha pesar de esta fuerza nueva y renovadora de autores jóvenes, a pesar de los esfuerzos editoriales por llevar programas de animación a la lectura, donde incluyen que estos autores viajen, hagan contacto con los niños y trabajen con ellos, aún así queda mucho por hacer. Mal que nos pese falta más para hacer de lo que se ha hecho. Porque seguimos teniendo un público menudo que no conoce a estos autores, ni a los otros, porque siguen siendo defectuosas o escasas las campañas y sobre todo, a mi juicio, porque las estrategias propuestas son desde lo privado y por tanto, apuntan al niño lector consumidor, no son reales campañas de animación a la lectura desde una política bibliotecaria nacional por ejemplo.
Tampoco he tenido noticias de que se incluya por ejemplo desde lo nacional, talleres para fomentar la lectura en la infancia y preadolescencia, como sí se hacen para los jóvenes y adultos en talleres impartidos en todo el país por el MEC. Se puede decir que no se tiene aún una política que apunte al estímulo temprano, desconociendo así cuales son las verdaderas fases para descubrir al lector potencial.
El trabajo concienzudo que se venía plasmando hasta el año 2002, tuvo un neto decaimiento con la problemática bancaria y el repunte del dólar, no olvidemos que ya nombré la dependencia económica del país.
Desde distintas esferas se hacen muchas cosas, de las buenas y las no tanto, habría que conocerlas y reconocer los esfuerzos que todos ponen en animar, fomentar y acercar los niños a los libros. Habría que fortalecer una política que vaya más allá del ámbito escolar solamente, y dentro de él, hay mucho por hacer desde bibliotecas escolares y desde las públicas ya existentes. Sabemos que se dispone de material humano, quizá tengamos que cargarnos con nuevos conocimientos, como estamos en plena pujanza de la sociedad de la información, pero sí tenemos un elemento humano bien formado, seriamente formado, creo que tenemos lo fundamental.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Eterna y actual: por siempre María Elena.

El hito más grande de las letras para niños en el cono Sur, tiene que haber sido María Elena Walsh. Y si no fue la más grande anduvo muy cerca. Se puso del otro lado, se puso patas arriba, como Alicia pasó al otro bando y miró para afuera. Jugó sin cansarse y se rio sin escatimar. Pero además compuso sus melodías: buenas, muy buenas.
Les dejo por acá algo casi nuevo como ella: las canciones de María Elena ahora están en 3D y en Youtube. No hay mejor recreo para un día de lluvia que esto. Valga la doble intención de que, además, los chicos la conozcan y aprecien buena literatura para ellos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Para crear con los niños el avatar.


Get a Voki now!




1. Deben de tener una cuenta de correo electrónico.
2. Entren a la Web:http://www.voki.com
3. Los pasos a seguir están en inglés pero primero, arriba a la derecha encuentran un sitio donde les piden la casilla de correo y la contraseña para poder registarse: si no lo hacen no pueden acceder.
4. Una vez que les aceptan la casilla y la contraseña podrán ingresar a crear el avatar.
5. Les daran distinto modelos y podrán cambiar ropa y peinados, accesorios.
6. También pueden grabar con micrófono o con un texto escrito lo que hablará el avatar.
7. Lamentablemente si no puden grabar con su voz, los tonos son todos extranejeros y no se escucha bien lo que dicen.
8. Una vez que tienen configurado el avatar: dan clic en publish o sea, publicar.
9. Si van a colocar el avatar en un sitio Web, blog o similar les da un código que deben copiar y pegar para que aparezca en el mismo.
Espero que les guste la tarea y la puedan realizar: luego de creado el avatar, hacemos la historia de ciencia ficción. La comenzamos con nuestro personaje.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Algunos nombres que conviene recordar: reales pioneros de la literatura para niños en Uruguay.





Como dije antes, hasta avanzado el siglo xx no podemos hablar de literatura infantil propiamente dicha en nuestro país pero, es fundamental e importante recordar algunos precursores y pioneros.
DÁMASO ANTONIO LARRAÑAGA, (1771-1848) fue el primer escritor de fábulas y si bien se conocieron muchos años después de que las concibió, tiene el valor de enumerar por primera vez la flora y la fauna de éste hombre polifacético en su tarea cultural y más recordado por ser nuestro primer bibliotecario público.
PETRONA ROSENDE DE LA SIERRA, (1787-1863) es la primera poetisa que da a conocer una obra édita y fue distinguida por el periodismo femenino argentino. Si bien no se apartó de la línea de su época, didascálica y moralizante, se puede decir que escribió sus versos para niños en forma tierna y con coraje femenino.
ISIDRO de MARIA ( 1815- 1906): da a conocer Cantos escolares y recitaciones para la juventud educada en la República Oriental del Uruguay, aunque tampoco podríamos encuadrarlo hoy en la verdadera literatura para niños, es un ejemplo del camino que tenía que ser recorrido para llegar al hoy.
ENRIQUETA COMPTE Y RIQUÉ, (1866-1949) fue la iniciadora de un movimiento literario infantil que considera al niño en el marco de sus reales intereses hasta entonces, no habían sido reconocidos. Su libro, Canciones y juegos para mi escuela se da a conocer recién en 1949 pero ella ya había trabajado y formado docentes, sobre todo en el área de pre-escolares, que iban a la cabeza de una vanguardia naciente en letras para niños. Fue la primera fundadora de un jardín de Infantes en el país. Su rima está llena de colores y emociones.


HORACIO QUIROGA, ( 1878-1937), este magistral cuentista de todos los tiempos, nacido en mi ciudad, Salto Oriental, dio a conocer Cuentos de la Selva dedicados a sus hijos. Escribió para revistas de mucho tiraje en Argentina y la mayor parte de su vida la vivió en la selva Misionera en la frontera Argentino Brasileña, sus cuentos de la selva reúnen un colorido número de animales silvestres que se llenan de picardía y dan marco a cuentos tipo leyenda, algunos con finales un tanto tristes pero, debo reconocerlo, hacen las delicias de los niños de ayer y de hoy.
JOSE PEDRO BELLAN, ( 1889-1930) editó Primavera, y como en el caso de Quiroga, sus cuentos siguen encantando a los niños de hoy.
FRANCISCO ESPÍNOLA, ( 1901-1973) es el autor de la primer novela uruguaya para niños, Saltoncito es un sapo que entre salto y salto conquista más de lo que ustedes se imaginan y este personaje, claramente influenciado por clásicos de siglos anteriores, tiene toda la fantasía e imaginación como también un mensaje ético y estético que hoy por hoy, sigue valiendo su lectura.
FERNAN SILVA VALDES, ( 1887- 1975), se caracteriza por su aire nativo y en sus cuentos y poemas para niños, agudiza todos sus sentidos en el recorrido de las formas y colores del paisaje uruguayo. Junto con otro escritor, PEDRO IPUCHE, fundaron toda una corriente de “nativistas”y no hay novela más dulce, de Ipuche que ese caballito petiso, Él chongo, que lleva a un niño a su escuela en medio del campo haciendo las delicias de niños alejados de la ciudad y metidos de llenos en la geografía de un basto campo lleno de colores y sonidos.
Pero que mejor Ej. , que leerles algo de Silva Valdés:



EL NIDO.
Los árboles que no dan flores
dan nidos,
y un nido es una flor con pétalos de pluma;
un nido es una flor color de pájaro
cuyo perfume
entra por los oídos.
Los árboles que no dan flores,
dan nidos.

JUAN JOSE MOROSOLLI, ( 1899- 1957), hoy se podría leer todavía su obra, Muchachos, que es un compendio entre novela y valores, con su lenguaje fuerte y directo no deja nada por decir; Tres niño dos hombres y un perro y Perico, son sus novelas más destacadas para jovencitos y es donde se aprecia él atrape de nuestro campo, sus costumbre y nuestra gente.
ADOLFO MONTIE BALLESTEROS, ( 1888-1971)uno de nuestros más pródigos escritores tiene en su haber innumerables obras que, lamentablemente no han sido reeditas en su mayoría y por lo tanto, se desconocen. De una cantidad de títulos como El gato bandido y otros cuentos, El niño que se le secó el corazón, y muchos otros quiero recordar su Don Quijote Grillo, obra para niños que emula al caballero errante y su escudero, en este caso un gusano, hacen la magia de reconstruir una serie de aventuras irreproducibles por su gracia y belleza, de gran contenido literario y ético inicia, a los más pequeños, en la lectura de un Hidalgo saltarín que dice cosas como: “ Justicia es no hacer mal a nadie y no permitir que nos la hagan”
JUANA DE IBARBOUROU, (1892-1979), una de las más destacadas poetisas del Uruguay, dedicó una buena parte de sus poemas y prosas a los niños. La belleza que caracterizó toda su lírica, por la cual la llamaron Juana de América, también hace las delicias en sus Canciones de Natacha o su novela, Chico Carlo donde la magia y la inocencia tienen un tinte pueblerino lleno de fantasías y realidades.
IDELFONSO PERDA VALDES. ( 1899-1997) abogado, poeta, fundador de instituciones, si bien no se dedicó a la poesía para niños, se usa por su colorido y ritmo siendo además, un hombre que dedicó muchos poemas a la raza negra.
Y me van a quedar aprisionados en el tiempo y en la memoria nombre como el de Marita de Tutte, Julio da Rosa, Marisa Bay, Gastón Figueira, Kitita Guerendaín, Alicia Alonso, Sylvia Puentes y Eloísa Pérez. Pero digamos que quizá, y a riesgo de equivocarme éstos fueron los que lucharon más, lejos de una época donde la literatura para niños se llenara de risa, color y alegría y gracias a ellos, e ilustradores que fueron apareciendo, llegamos aun hoy mucho más delimitado en cánones propios de una literatura para niños y jóvenes.
Merecerían quizá todo un capitulo algunos escritores destacados que, si bien no escribieron toda su obra para niños, tienen en la literatura para éstos, obras excepcionales y tal es el caso de JOSE ENRIQUE RODÓ, más que escritor, pensador de inspiración modernista. Principalmente a través de su Ariel y sus Parábolas habló y habla con resonancia académica a muchas generaciones y aún hoy, por suerte, se sigue estudiando en nuestra escuela. Le debo también a SERAFÍN J. GARCÍA, hombre que galardonó su literatura para niños y es, hasta la actualidad, el único que ha merecido estar en el cuadro de honor del premio Andersen. Principalmente por sus Aventuras de Juan el Zorro y Piquín y Chispita, su obra está llena de sana picardía de nuestro campo y sus costumbres, tareas y formas de vida.
JOSE MARIA OBALDIA, maestro, cuentacuentos, escritor y poeta ha dedicado gran parte de su obra a los niños en Canciones en la escuela, Veinte mentiras de verdad y otros. Así me quedan en el camino incontables poetas y escritores, el mismo y famoso Eduardo Galeano, que han dedicado parte de su obra a los niños. Merced de las características económicas y en algunos casos, las pequeñas ediciones, muchos de ellos son conocidos sólo dentro del territorio nacional, y muchos, en su gran mayoría, sólo en la capital del país o en el lugar donde nacieron. Mis disculpas a todos ellos y mi agradecimiento por su aporte.

lunes, 23 de agosto de 2010

La lucha de los pioneros.





Tarde sucederían algunas cosas en la llamada Banda Oriental, porque por Ej. , mientras se iban desarrollando algunas imprentas en México y se abría una Universidad en Lima y se incrementaba el comercio de libros, en nuestra tierra aún seguían felices en las lomas verdes, correteando los indígenas. Así que, pasaría un buen tiempo antes que los últimos charrúas aniquilados dieran paso a la “civilización y evangelización”.
Recién en el 1800 hace su aparición el primer librero y luego, la primera imprenta, unos doscientos años de ventaja tenían nuestros pares americanos en cuanto a comercio y lectura de libros. Recordemos que por ese entonces la mayoría de los libros eran controlados por España y, a pesar de ello, algunos libros considerados “prohibidos” llegaban igual, merced del gusto de los gobernantes de turno. Allí no se puede negar que algunos tuvieron suerte y sus colonizadores tenían gusto estético y harían llegar textos que ya marcaban tendencias literarias fuertes en el viejo continente. Mientras que para otros, sólo era posible acceder a alfabetos y libros evangelizadores. En cambio para la Banda Oriental, el murmullo de los ríos y el canto de los pájaros eran todo su alfabeto. Eso marca toda la historia que sigue luego. Y más aún, marca los tiempos de la historia.
Porque, por ejemplo, la primera formación de poetas nuestros y románticos aparecen recién en 1838, como una primera onda de ese estilo. Hay varias subsiguientes, por lo menos dos bien marcadas y llegan así los románticos hasta casi el 1900. Sin que sea un libro para niños, cabe destacar como el más notorio de los románticos a Juan Zorrilla de San Martín, y su relato Tabaré, dado hasta hoy en las escuelas de Uruguay. Epopeya fantástica de un indio mestizo de ojos azules. Este indio con caracteres charrúas es además taciturno y melancólico, en un poema narrativo con final trágico, donde por primera vez se describe al charrúa como: héroes sin redención y sin historia, sin tumbas y sin lágrimas.
En el acontecer de los años irían también apareciendo las otras corrientes literarias, como ya dije, con algo de retraso con respecto a otros países americanos pero, se irán emparejando en el tiempo, merced supongo del comercio y de las comunicaciones.
Pero mientras todo esto se daba, qué sucedía con lo que formó el repertorio infantil?
De aquel primitivo grupo humano que fundaron Montevideo, constituido por inmigrantes, algunos indígenas, gauchos y esclavos negros: Los indígenas conservaban instrumentos musicales y danzas guerreras. Los esclavos negros, agrupados luego en lo que llamaron conventillos, pronto comenzaron a fabricar sus propios “tangós”, tambores que luego darían nombre a una danza famosa, y comenzarían a bailar sus candombes, música que aún perdura hoy, de extracción africana y que ha dado al país, una cultura afro- uruguaya que lo caracteriza. El gaucho en cambio, con su guitarra, confundía sus estilos formados en gran parte por lo que escuchaba desde lo español y lo indígena, su mayor dote era la de ser payador e improvisar versos más o menos endecasílabos y de protesta o humor en el mejor de los casos. La colonización Española aportaba sus aires propios y luego, la lluvia de inmigrantes en su mayoría itálicos, también aportarían lo suyo.
En cuanto al repertorio de cuentos propiamente dicho, a las leyendas y formación del folclore que va de la boca a la oreja, las de mayor conocimiento corresponden también al legado cultural de otros pueblos. En la zona norte del país la incidencia de Brasil está estrechado también en la formación de leyendas, ( el lobisón, el negrito del pastoreo), al oeste hay eclecticismo de cultura negra y sociedad cristiana pero predominando ésta última. En la zona rural persisten las leyendas de luces malas y el resto del país, poseen leyendas foo y fitomórficas que no son autóctonas por lo tanto, no poseemos personajes infantiles que protagonicen leyendas que hayan logrado una difusión de alcance masivo, aún hoy por hoy es tristemente olvidada la figura del niño Dionisio Díaz, quien salvó a su hermanita y con ella le fue la vida.
“ABC, Semanario exclusivamente para niños”, aparece en 1907 y sólo conocemos cuatro números; “Botija”, revista quincenal aparece entre 1915 y 16 y luego hay un largo paréntesis en el periodismo que se dedica a los niños. Tal vez la revista más conocida de la época fue Billiken, de circulación masiva que identificó a muchas generaciones de niños en ambas márgenes del Plata. Si bien se editó en Argentina fue creada por el uruguayo Constancio Vigil y se mantuvo viva hasta hace muy poco tiempo, si bien sigue apareciendo en Argentina, es mucho más difícil acceder a ella en costos por los niños uruguayos. Después de un largo silencio, en el que comenzó la moda de las historietas, el Consejo de Educación Primaria encara la edición del El Grillo, con un tiraje muy numeroso para el país. Compendio de historia, geografía, algunos cuentos o leyendas tradicionales y la tímida aparición de algunos ilustradores que comenzaban a pensar en los niños como tales. A partir de ese momento hay muchas publicaciones en forma de revista en Uruguay, ( EL ESCOLAR, MUNDITOCOLOR, PATOCADE, COLORIN COLORADO, PATATIN Y PATATAN, PENSANDO EN LA NIÑEZ, CHARONÁ, MOÑITA AZUL) En la actualidad se mantienen algunas sostenidas por periódicos y han aparecidos algunas, su costo es alto y no hay formas de obtenerlas gratuitamente. Estas revistas han tenido su mérito, porque se dedicaron por primera vez en forma exclusiva al niño y aunque su misión era didascálica, dieron a conocer cuentos, historietas y poemas de autores nacionales. Otra importancia fundamental fue que aparecieron allí los primeros ilustradores para niños.

sábado, 14 de agosto de 2010

Breve reseña histórica de la literatura para niños en Uruguay.



A partir de hoy y en forma de entregas semanales me embarcaré en la tarea de ir entragando una conferencia que preparé para un Congreso Internacional de Literatura para niños en Puerto Rico. Se me perdonará la introducción donde intento explicar cómo y dónde radican algunas diferencias de nuestro país en el contexto geográfico que se encuentra. Para los uruguayos que me lean será esta una referencia sin importancia, pero no lo es en un país hermano como puede ser incluso, un sudamericano.
Así que perdonen mis seguidores de Uruguay la introducción: el mapa de los blog suele ser ancho, pretendemos que todos puedan comprendernos.








DE LOS PRINCIPIOS A LA ACTUALIDAD:

BREVE RESEÑA HISTORICA DE LA LITERATURA INFANTIL EN URUGUAY.


No es fácil la tarea de contar en forma más o menos certera y elocuente la historia de la literatura infantil, de un lejano país americano. Entonces, cuando me embarqué en la tarea y ya sentada frente al teclado, me di cuenta que el trabajo quizá tenía características propias que lo hacían un tanto más complicado. Para comenzar contarles un poco las características propias del país que, entiendo, dada la lejanía y su escaso margen territorial y su escasa población, lo hacen más desconocido y lejano.
Vamos a empezar, para ubicarlos, en que Uruguay es un pequeño país hermanado con dos gigantes de América del Sur: Argentina y Brasil. La hermandad no se da sólo en límites compartidos y geografías similares, sino que además existen otros avatares que van desde lo histórico a lo social, pasando por el aspecto cultural y también político. Hermandades diferentes, porque en la frontera con Brasil, se encuentran raíces que tienen que ver con la cultura y que afectan hasta en una forma de hablar que hoy por hoy se denomina portuñol y que no es, más que un español aportuguesado, que se ha admitido hasta en la educación. Por tanto y desde ahí, la forma de vida de nuestra población, se parece un tanto más a la brasileña, no sólo en el paisaje geográfico sino y mucho más, en la cultura y formas populares. Por otro lado la historia nos hermana y aún más, con Argentina. La historia político social de nuestros países está tan intrínsecamente ligada que nos llamamos hermanos rioplatenses y de verdad, tenemos características culturales propias que nos diferencian y complementan ante el resto de nuestro continente. No sólo el tango y el fútbol y el mate, infusión compartida también con otros países, nos unen con Argentina, modismos culturales internos y un comercio que se conecta por cuatro puentes y muchas carreteras que hacen que, nuestra economía y dependencia hacia este país mucho más grande, pase también en el área cultural por una hermandad dependiente.
Y sin embargo, a pesar de esta caracterología, Uruguay reserva su corazoncito, y tiene supongo, como todo país, cosas que le son propias y que cuando una se encuentra intentado redondear una historia tan nuevecita como la de la literatura para niños, se da cuenta de la importancia.
Ahora bien, nos encontramos frente a la realidad de Uruguay, un pequeño país con sus características propias, rodeado de gigantes y de una economía dependiente. Sin embargo, también y por aconteceres históricos propios, nos encontramos frente a un país altamente alfabetizado donde aún hoy, en esta globalización, la educación pública suele ser en muchos casos mejor que la privada. A nivel universitario por ejemplo, no caben dudas que la son, y hasta hace algunos años lo era incluso en niveles de primaria y secundaria, aún lo es en muchos lugares.
Creo que situados en lo que esto significa puedo comenzar a hablar del tema propiamente dicho y confiar en que esto no sea simple enumeración de nombres sino, en una real ubicación histórica de la literatura infantil en mi país.
Los que nos hemos dedicado al tema de la literatura infantil sabemos que hasta mediados del siglo pasado y pasada aún la segunda guerra mundial, aún en el resto del mundo no teníamos lo que hoy llamamos una literatura infantil, hasta entonces los libros para niños eran los que enseñaban religión, moral, ética o lecciones alfabetizantes en cualquier sentido. Así pasó con las fábulas, todas tenían que tener una moraleja final. Sabemos también que por esos tiempos los niños se adueñaban de libros que no habían sido específicamente escritos para ellos y sin embargo hacían sus delicias y también sabemos que, la máxima población del mundo infantil, eran las recopilaciones europeas de los clásicos cuentos de hadas.
O sea que, hablar del fenómeno literatura infantil a nivel mundial, es reciente, tiene menos de cien años y eso, todos sabemos, tiene más problemas a resolver que palabras acabadas porque, cuando menos tiempo de estudios, más temas de discusión en la balanza, menos opiniones legendarias y menos importancia en los mercados internacionales, que al fin hoy por hoy son los que definen, como para financiar ensayos y productos científicos sobre el tema. Si aún con la literatura toda, que tiene albores históricos largamente estudiados, tenemos cuentas pendientes, imaginémonos todo lo que nos falta saber del libro para niños, de literatura infantil y pongámonos a pensar, lo que nos queda por averiguar de ésa literatura en un país del sur de América.
Todo en Uruguay es muy reciente. Todo lo referente a este tema, y si bien, por ser un país como lo pinté al principio con hermanos gigantes y alta alfabetización, tiene logros en muchas materias e incluso en literatura es muy rico, también es cierto que tenemos serias carencias en políticas culturales que nos ayuden a investigar o desarrollar en este campo un mayor conocimiento. Salvo casos puntuales y que vienen más desde lo individual y privado, no tenemos en el país demasiado a dónde ir para investigar a fondo sobre este tema, o estímulos para hacerlo. No quiero ser del todo pesimista y olvidarme que en los últimos años siguen apareciendo buenos escritores y editoriales serias que se están ocupando del libro para niños, y que las escuelas y muchos docentes intentan un mayor acercamiento que hace 20 años atrás, pero aún así estamos muy lejos de alcanzar un ideal.
Por ese motivo me veo obligada a hacer un alto en la conferencia y situarme en la realidad y la problemática del tema elegido. Por la escasez de recursos, debo comenzar mi labor por enumerar lo que creo fundamental en un marco teórico de abordaje a un estudio inconcluso de la literatura infantil de mi país. Veamos si puedo compartir con ustedes los problemas que nacen al abordar el tema de historiar propiamente la literatura infantil de Uruguay.
1) La situación del escaso territorio y escasa población nos hace tener una economía netamente dependiente y por ende, los recursos dedicados a la educación y culturización en forma de políticas modernas que analicen y profundicen investigaciones de esta índole, son escasísimas.
2) El país no es productor de papel lo cual, hace que el coste de estos estudios sea muy superior a lo imaginado y por ende, suspendido por otros de “ mayor” importancia.
3) Heredamos una educación europeísta porque la tradición indígena fue erradicada casi de raíz y por tanto, hemos recibido casi todo el bagaje cultural en forma de herencia extranjera y lo autóctono, es de muy reciente revalorización. Esto sucede por ejemplo con lo afro- uruguayo, que es muy propio de Uruguay, y que no es compartido con los países hermanos en la forma y figura que lo hace mi país y sin embargo, su reconocimiento y revalorización es muy reciente, me refereriré explícitamente al tema en un capítulo aparte de mi conferencia, que denominé: LO AFRO URUGUAYO EN LA CULTURA Y LITERATURA INFANTIL DEL URUGUAY.
4) Si bien en los últimos años han crecido las intenciones de los gobernantes en cuanto a revaluar y reorganizar lo que tiene que ver con lo folclórico y autóctono del país, la presencia extranjera es muy fuerte y no alcanzan los esfuerzos si no son realmente premiados y avalados, el folclore es muy importante para la literatura infantil de cualquier país.
5) No existen en la actualidad, salvo algunos premios a escritores e ilustradores, políticas culturales para proteger y estimular la creatividad en el área. Desde lo privado los esfuerzos siempre tropiezan con problemas económicos serios y, las editoriales especializadas, son subsidiarias de grandes editoriales extranjeras que no siempre priman en editar lo que se necesita, se rigen por sus reglas de mercado.
6) Por último enumeraré lo que considero fundamental: no tenemos en Uruguay formación docente específica sobre Literatura Infantil y los maestros abordan someramente la temática. Digo somero porque, si bien el estudio de la literatura en magisterio es rigurosa y seria, se carece de una formación propia para niños en estos docentes que, en poco tiempo tendrán a su cargo niños a quienes mostrar el mundo literario para ellos escrito. Durante algunos años, la Dra. Sylvia Puentes de Oyenard, lideró una Cátedra avalada por el MEC, de postgrado sobre Literatura Infantil y juvenil. En la actualidad ha cesado prácticamente en sus funciones, suponemos que también por carencia de recursos y falta de apoyo gubernamental. La presencia de instituciones internacionales como IBBY en el país, se solidifican sólo en la capital o en las ferias nacionales del libro, dejando así de lado veinte provincias con sus carencias y desconocimiento de la temática.
7) Pero sí existen y existieron escritores preocupados por el tema que entendieron que hay un mundo en las letras escritas para niños y voy a referirme a ellos, sé que dejaré algunos por el camino, es imposible nombrarlos y ejemplificarlos a todos, trataré de dar mayor fuerza a los que nos distinguen más del resto de los países que nos rodean e intentaré mostrar un paisaje de lo ocurrido y llegar al presente. Enumerado algunos de los problemas del abordaje de la temática, vayamos a la historia trazada por los pioneros.