domingo, 1 de febrero de 2009

Librerías y bibliotecas.

Febrero trae los carnavales que son expresiones populares que muchos pueblos realizan a su forma y gusto. En Uruguay lo afro uruguayo le da un toquecito especial al resto de América del Sur. Nos llenamos de un lejano eco africano que nos legaron los primero habitantes de ese continente que llegaron en la calidad de esclavos y que, a pesar de sus infortunios, supieron mantener ciertos ritos y ritmos paganos, por suerte, dentro de los conventillos. Eso nos da ese toque particular porque hoy por hoy el pueblo entero se sacude con un ritmo afro: las Llamadas, que convocan al toque de miles de tambores y las danzas sensuales y expresivas de un ritmo caliente y pasional, nos acogen gran parte de este mes. Después vendran los murgueros, que también marcan en este país un tópico especial del llamado carnaval.
Pero este mes para nosotros es el último de vacaciones de verano. Así que entre candombe y murga, entre tablados y parodista, habría que salir a investigar que hay de nuevo en autores para niños y adolescentes.
Como siempre digo: esta tarea la hacemos los técnicos pero puede, debería, formar parte de una tarea familiar. Para que los niños vayan de la mano de sus padres y revuelvan, toquen, miren, elijan y desechen a su gusto, aún a costa de equivocarnos y que se equivoquen.
Supongamos que buscamos un juego, una película o una ropa: no van los niños con nosotros? No elijen, prueban, juegan y miran más de un artículo desechando y aprobando? No nos piden siempre el más caro o el más desopilante?
De eso se trata el camino hacia el libro: el libro de papel, que existe aún y debemos seguirlo usando para ir avanzando hacia el digital, debe ser un objeto más dentro de los que nuestros niños tienen en su habitación. Debe formar parte de sus colecciones más estimadas.
Ahora bien, cómo hacer para que sea una de sus posesiones más queridas?. Leyéndoles. Mostrándole grandes ilustraciones. Compartir con ellos ese momento fugaz pero maravilloso de leer un cuento o un poema, un texto sobre dinosaurios, una leyenda aborígen, un relato fantástico o algo que nos resulte cómico.
Y sí, si en este mes de febrero dedicamos una hora semanal a revisar que hay para comprar o qué tiene de nuevo la biblioteca para prestar, y luego dedicamos una hora más, semanal, a compartir lecturas, seguro que en marzo, cuando comiencen las clases, tendremos un buen porcentaje más de posibilidades de que nuestro niño o niña, tenga más ganas de encarar la lectura pero, lo más importante, habremos inciado en casa el fomento de la misma con una cuota de amor que no puede hacer ningún técnico.
Hay que arrimarse en febrero a las librerías y también, a las bibliotecas.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Una imagen para mis deseos


"...el que leer por leer, por puro gusto de leer, por amor invencible al libro, por ganas de estarse con él horas y horas,lo mismo que se quedaría con su amada..."


Y con esto me voy despidiendo por este año, con la necesidad de pensar que seguiré y que todos nos abrazaremos con más lecturas procurando llegar a más niños y más adultos sin ellas.
Feliz 2009, buenas lecturas para todos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Y la lectura en el verano?


Estamos a punto de comenzar la época más linda del año en el cono sur de América: las vacaciones de verano que, ya comenzaron, pero con la algarabía de las fiestas de fin de año, siempre parecen más realen en pleno enero.
Y les propongo leer en verano. Ya que están todos de vacaciones, será que disponen los padres de unos quince o veinte minutos para compartir lecturas familiares, supongo. El por qué se los aconsejo es porque nunca conocí mejor animador de lectura que el propio grupo familiar. Sin necesidad de cursos, ni magistraturas, leer en familia le da más placer al niño que cualquier tallerista o bibliotecario bien intencionado. Ya que en realidad compartimos algunos ocios con nuestros niños: también sería bueno compartir este ocio de la lectura. Y no importa el lugar, eso es lo más lindo, un buen libro va a la playa, al campo, al borde de la piscina, a la siesta tomando limonada, a la noche con buena luz en la cabeza...el libro puede acompañarnos a todos lados.
Existen muchos libros buenos para niños y sería casi imposible hacer una breve síntesis aquí. De los autores más conocidos quiero recomendarles al famoso Roal Dalh, inglés, divertido e ingenioso. Todos sus libros son buenos y se han realizado famosas películas con ellos como Charlie y la fábrica de chocolate o Matilda, menos conocida la película pero no menos jugoso el texto.
Lo que sería bueno es ir con los niños a las librerías: dejarlos husmear un poco, el tacto también es bueno para alimentar el deseo de poseer y leer un libro.
Existen editoriales que dan su opinión atrás sobre la edad que se aconseja para la lectura de ese libro: esto es opcional y tiene que ver con los gustos y con la cantidad de lecturas que tiene el niño. Por mi experiencia es mejor elegir uno para más pequeños que para más grandes: si el niño tiene buena experiencia con lecturas entonces no importa si el libro es para más grandes.
No se olviden que a ellos les agrada el humor y disfrutan de libros que los hagan reír. A partir de los 8 u 9 años, los libros de miedo los atraen mucho.
A las niña les gustan más los libros con historias de amigas o romances a partir de los 9 años y los varones, en cambio, gustan más de los libros con aventuras.
Hay en le mercado buena oferta: padres, acérquense a las librerías y lleven un libro para compartir en vacaciones. Será una experiencia que sus hijos no olvidarán y un tiempo ganado al ocio de la lectura que siempre se emparenta con el afecto.
Les deseo a todos muy felices vacaciones y buenas lecturas.
Hasta dentro de poco.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Talleres,niños, libros, cuentos y más...


En la foto algunos de los niños que participaron este año en el taller de animación a la lecto escritura desde una biblioteca pública, en la ciudad de Salto, Uruguay, y dentro del patio interior de la Biblioteca Felisa Lisasola.
El proyecto fue posible porque se involucraron varios actores: por un lado el Ministerio de Educación y Cultura a través del Plan Nacional de Lectura, financió mi trabajo docente. La Oficina de Cultura de la Intendencia Municipal prestó su colaboración en los salones de la Biblioteca y luego con su libro Móvil a través del cual pudimos visitar a las escuelas. La Inspección de Escuelas fue quién seleccionó las escuelas participantes haciendo su elección en base a las más necesitadas y a escuelas con niños con discapacidad, viendo así que quienes recibieran proyecto fueran los más necesitan.
En la construcción de este proyecto colaboraron conmigo alumnas del curso de Mediadores de lectura que también dicto en la misma Biblioteca: de esa manera fueron narrando y leyendo cuentos a los niños. Haciendo sus primeras prácticas.
A pesar de que el tiempo de duración del mismo fue escaso, los niños respondieron con entusiasmo, no sólo ellos sino también sus docentes. El objetivo fundamental del proyecto era dinamizar la Biblioteca pública como mediadora de lectura e impulsora de un recurso que debería de existir entre ella y el aula. Así los niños concurrían a escuchar cuentos y luego de los mismos planteaba yo un juego, o más, para hacer en forma oral. Luego el maestro llevaba el juego al aula y desde allí partían algunos juegos hechos realidad en forma de cuentos, adivinanzas, poemas, o simplemente dibujos.
La llegada de las computadoras a los alumnos de escuelas públicas extendió este trabajo a que los niños pudieran enviarme por correo electrónico sus trabajos, recurso no menor si consideramos lo importante que es para ellos incursionar con la tecnología pero utilizada en beneficio de la lecto escritura.
También participaron dos escuelas con niños con discapacidad para quién hice especialmente los juegos en forma oral y apoyé la narración con libros de ilustraciones grandes y nítidas.
Con mucha felicidad hoy quiero contarles que este proyecto coronó con el envió de algunos de estos trabajos a la IX Muestra de PIALI ( Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil) y su nueva antología 2009, llamada como siempre Te regalo un sueño.
Ya ha sido confirmado desde la sede en Ponce, Puerto Rico,que llegaron nuestros sueños volando en avión bien cerrados en un sobre color marrón.
Y son sueños de niños de escuelas y colegios de Uruguay, que abrieron sus posibilidades de soñar y quisieron compartirlas con todos nosotros.
Desde aquí mi reconocimiento a todos ellos, por dejarme mostrarle la ruta de los sueños de palabras, a los que me permiten trabajar con ellos, porque alimentan mi propio sueño y a mis compañeros de PIALI que en cada rincón de nuestra amada Latianoamérica cuidan de los sueños de tantos niños para dejarlos impresos en hojas de papel que siempre estarán testimoniando que los nuestros niños:
TIENEN LUZ PROPIA...SOLO HAY QUE DEJARLOS BRILLAR.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Otra vez: creatividad y didáctica no son hermanas gemelas.

Y vuelvo a tocar el tema porque aún hoy casi una década del siglo XXI seguimos confundiendo roles esenciales que no tienen que ver.
No es cierto que por años la escuela halla sido la gran hacedora de artistas. Sí es cierto que la mayoría de ellos,los artistas, pasaron por las escuelas. No es cierto que todos ellos, los artistas, hallan tenido un maestro que les inspiró sus mejores obras.
Sí es cierto que muchos maestros desmotivaron a sus alumnos. Pero no es un ataque a esos maestros ni mucho menos a la escuela. Es que tenemos que ver qué roles tienen las escuelas, qué estudia un maestro para llegar a serlo y qué es la creatividad.
Creo que el gran rol de la escuela del siglo XIX es la alfabetización del pueblo. Y creo que ha cumplido con creces ese rol. Con más presupuesto y con menos, creo que a lo largo del planeta las escuelas han luchado con planes de alfabetización.
No haré aquí un estudio histórico del por qué fue instaurada esa alfabetización al servicio del pueblo,porque creo que desvirtuaría el título que coloqué, sólo diré que el pueblo fue alfabetizado para que su producción industrial beneficie más al patrón. No fue una cuestión de dignidad total: pero tampoco fue así en todos lados y sí que hubo maestros y escolaridades que sólo aspiraron a la dignidad y los derechos humanos cuando actuaron alfabetizando.
Una vez instaurada la alfabetización en los hombros de la escuela, ese fue su gran rol. Hoy por hoy en la escuela también hay otros roles que tienen que ver con la enseñanza y que, hasta hace poco era patrimonio de las familias, pero en esta sociedad altamente exitista, que se mueve a mil por minuto, que no se detiene, donde la familia ideal ya no existe como hace 50 años, la escuela es la gran depositaria de una cantidad de roles que tienen que ver con la democracia, cultura para la paz, cultura de la conservación del planeta, cultura de valores humanos, e incluso, que tiene que ver con la salud corporal de cada uno de sus niños.
Y eso está muy bien porque la escuela es educadora por excelencia.
Pero no podemos pedirle también a la escuela que haga alumnos lectores: leer es una obligación que el maestro consiga de sus alumnos pero no es: hacerlo un lector. Menos aún debemos de confundir la enseñanza de la lengua escrita con la creatividad propia de un literato.
Creo que en gran parte la enseñanza de la literatura deberá cambiar en este siglo si no queremos que la literatura vuelva a ser patrimonio de muy pocos. Coincido y aplaudo la frase del gran escritor argentino Jorge Luis Borges cuando dijo que la literatura es arte y por tanto, no puede enseñarse como una asignatura.
No veo a pintores, ni escultores, ni músicos aprendiendo a crear desde la didáctica del arte. Porque la creatividad está en un área del alma y del cerebro donde se desmitifican musas, locuras o juegos insólitos, no está en el área racional de nuestra mente.
Y no podemos exigirle al maestro, que ha tenido clases de didáctica para ser docente, que nos enseñe sobre la creatividad. Y no dudo que hay maestro creativos, pero no es su rol enseñarnos el camino a encontrar la nuestra.
Yo creo que en este siglo debemos por fin desmitificar ese tabú y tirar abajo las barreras: los talleres literarios, que son tan jóvenes que no tienen ni 50 año en el mundo de los adultos, deben de ser llevados a cabo por artistas. Como los talleres de pintura tienen sus pintores.
Los talleres literarios son necesarios cuando los que allí concurren andan buscando la huella por donde dejar escapar su creatividad, andan buscando como patear sus locuras hacia las letras, buscan el camino para dejar impresa su alma en llagas. Y no tiene la escuela el deber de enseñar este camino. Su rol es la comprensión del alfabeto y su reglas, su rol es enseñar a conjugar el verbo, no es hacernos la posibilidad de jugar con los verbos.
La palabra patas arriba, el mundo del espejo loco, el mundo deformado de dolor, el poema que se escapa del alma y pone amor en cada esquina: no es juego que se aprenda en la escuela. Ni tiene que sentirse ningún maestro ofendido por no hacerlo.
Creo que tenemos grandes desafíos con la nueva era de la tecnología y la comunicación, pero también con las artes que siguen buscando el camino para aprender la inspiración que apenas dura instantes.
Todos somos capaces de crear: eso sin lugar a dudas. El encontrar el camino y hacernos placentero el mismo, es labor de artistas o mediadores especializados. La didáctica nada tiene que ver en ello. No liguemos más educación con arte: son palabras con sonidos y significancias distintas.
Sabido es que muchos artistas muy famosos no son nada educados, y visceversa, hay mucho gran erudito de la didáctica que no tiene una gota de artista. Y así es porque es normal, lo anormal sería lo contrario.
Pero aún siguen los maestros intentando tener alumnos creativos por medio de la enseñanza de la didáctica, lectores por medio de la didáctica de la lengua y tenemos artistas desocupados que podrían dar talleres ecepcionales para mostrar los caminos de la creatividad que cruzados de brazos no se animan a irrumpir en el mundo de la escuela.
¿ Qué les parece una mesa de debate sobre el tema?

sábado, 18 de octubre de 2008

Animación a la lecto escritura con niños de Escuelas Públicas en la Biblioteca de Salto, Uruguay,

La foto muestra la llegada de uno de los grupos de niños de Escuelas Públicas que recibo los días martes en la Biblioteca Felisa Lisasola de Salto, Uruguay.
El proyecto que fue avalado por el MEC y coordinado por la Inspección Departamental de Escuelas, recibe también la valiosa ayuda de la Biblioteca y la Oficina de Cultura de la IMS. Así fue que se seleccionaron por la Inspección diez escuelas: ocho de ellas con contexto crítico en cuanto a su situación económica y social y dos de ellas, escuelas especiales para niños con discapacidad.
La propuesta es motivar a los maestros con sus alumnos a concurrir a la Biblioteca que se encuentra en el centro de la ciudad.
También incluye el que esta Biblioteca sea mediadora de lectura ofreciendo este servicio.
Pero más que nada el proyecto ofrece la posibilidad de que los niños conozcan la Biblioteca y tengan una narración o lectura de cuentos especialmente seleccionados para ellos. Luego de los mismos doy dos o tres métodos de juegos para que el maestro lleve a la clase. Así, si hubo suerte, en la siguiente visita me traerán algunos trabajos.
Como expliqué en mi nota anterior los niños han recibido de parte del Estado Uruguayo una notebook, entonces los trabajos han comenzado a llegarme a través del correo electrónico. No dudo que de continuar el proyecto el próximo año, se pueda contruir un blog para que cuelguen ellos mismos sus trabajos.
En los casi seis mese que lleva el proyecto cada grupo de escolares visitó cinco veces la Biblioteca.
Me han llegado más de cien dibujos de los cuentos, elección que los alumnos mismos hicieron, quiero aclarar que no pedí dibujos, pero tampoco los rechacé.
De los juegos como método de disparadores de escritura recibí hasta la fecha treinta y cinco trabajos.
Me es grato comunicar que a pesar de lo corto que resultó el tiempo compartido, cinco de esos trabajos estarán representando a Uruguay en la IX Muestra de PIALI ( Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil) y seguramente algunos de ellos estará en la nueva edición de Te Regalo un Sueño: Antología de cuentos y trabajos escritos por niños que venimos realizando cada dos años desde hace ya más de 18 años a nivel de América Latina.
El 18 de noviembre próximo cerraremos nuestro proyecto con una jornada llena de narración y animación y también, con la entrega del reconocimiento a todos los que participarán en la Muestra.
Dos relatos muy especiales viajarán a la coordinación central de la Muestra en Ponce Puerto Rico. Y estos dos relatos fueron construídos por niños de la Escuela 126, Escuela Especial para niños con autismo. Me enorgullece el trabajo realizado con las maestras, el compromiso de incentivar a estos niños y el no disgregarlos de sus derechos como se hace comunmente.
Es la primera vez que trabajamos en Uruguay con este programa en un grupo de carencias serias y de niños con discapacidad. Espero que no sea la última y que comprendamos de una buena vez que los derechos de los niños a disfrutar, ser estimulados, a escuchar cuentos y compartir las experiencias, son derechos de todos sin excepción.
No son pocos los ejemplos de lo que los niños pueden construir si no se los rechaza, si se aprende con ellos cuáles son sus habilidades, si a todos les damos la misma oportunidad y entendemos que este es un mundo diverso y complejo, y que todos los que estamos en él debemos aceptarnos y complementarnos para tener una socieda más justa.
La literatura para niños, la buena literatura, ha sido escrita para todos los niños sin excepciones de raza, credo o habilidades.
Sigamos proponiendo la lectura en toda su dimensión, cualquiera sea el soporte que se use y sigamos avanzando hacia un mundo más amplio en cuanto a la concepción de derechos humanos y democratización de la cultura.
Gracias miles a los que permitieron esta maravillosa experiencia en la ciudad de Salto, Uruguay.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Tecnología versus lectura: el por qué apoyo el Plan Ceibal de Uruguay.


Esta pequeña alumna de una Escuela Pública de Uruguay, la Nº 119 de la ciudad de Salto, sonríe con su notebook en la falda, después de escuchar atentamente los cuentos que conté ese día en la Biblioteca Municipal. No llegó hasta la Escuela, mientras los compañeros iban a recorrer las salas, se sentó a desarrollar un juego que pensé para que usen las nuevas computadorasa.
El gobierno uruguayo en un esfuerzo sin precedentes ha otorgado en forma gratuita estos pequeños grandes computadores a todos los alumnos de Escuelas Públicas.
En mi proyecto de Animación a la lecto escritura, los alumnos de 10 Escuelas seleccionadas, van a la Biblioteca Municipal a escuchar cuentos. Luego de los cuales, dejo algunos juegos para motivar la creatividad. Con la nueva tecnología los alumnos se entusiasman en enviarme esos cuentos o poemas en sus computadoras a mi casilla de correo.
Hay mucha gente que opina que este Plan impulsado por el gobierno no servirá, que no tiene demasiado sentido si tenemos aún Escuelas que necesitan mejorar la infraestrucutura física, poner en manos de los niños estas pequeñas maquinas con acceso a Internet. Y hay docentes que incluso opinan que: ahora sí, no van a leer nada.
Como animadora de lectura y conociendo esta herramienta, Internet, como la Biblioteca más democrática y extensa que ha existido, opino todo lo contrario.
Sí es cierto, necesitamos aún más presupuesto para modernizar y organizar mejor la infraestructura de nuestras Escuelas pero, no podíamos pasar más tiempo con niños que desconocían completamente el uso de una herramienta fundamental en los tiempos que corren. No podíamos permitirnos tener analfabetos digitales haciendo de la brecha digital un largo camino sin retorno y agigantar la misma en favor de unos cuantos.
El Plan Ceibal no será la única solución y estoy de acuerdo, pero se pensó y se está vislumbrando una realidad que antes de él, estaba muy lejana.
Como animadora de lectura también sé que no es cierto que el niño lea menos con la computadora: es ilógico comparar la computadora con otros medios masivos de entretenimientos como la TV por cable o los juegos. La computadora es una herramienta de investigación y aprendizaje permanente.
Lo que sí es cierto es que nosotros, mediadores entre el libro y los lectores, debemos modificar nuestras estrategias de lectura y nuestras metodologías para impulsar a leer en ella. Y los adultos solemos asustarnos al enfrentar desafíos nuevos y sobre todo: cuando ello involucra estudiar a la par de nuestros niños. Porque sin dudas, estos niños de hoy...aprenderán más fácil que nosotros a navegar, a informarse, a instalarse frente a su máquina y aprender. Son hijos de una nueva generación que, aún en los casos de pobreza extrema, ya han visto como se maneja un artefacto a control remoto, ya han entrado alguna vez a un Cyber Café a experimentar jugar o chatear, cosa que los adultos nos hemos negado y nos cuesta aún leer en pantalla.
Pero sí es mágica la Red: cuántas Bibliotecas podemos buscar en ella, con un clic, tenemos varias para visitar, y hay museos maravillosos, y no sólo se puede bajar música y películas por sus venas sino, si sabemos impulsar se pueden buscar textos y toda forma de lectura.
Me refiero por ejemplo a la lectura de imágenes: cuántas podemos hallar en la Red, cuántas lecturas podemos asignarles, cuánto podemos investigar sobre obras de arte que, de ninguna manera estos niños conocerían. Es sólo un pequeñísimo ejemplo.
Hay muchas estrategias a desarrollar para que la computadora deje de ser sólo portal de música y vídeos, lo cual está bien, y se transforme en una biblioteca ambulante donde está ese cuento que sólo en ese lugar se puede encontrar. Hay muchas formas de inventarse una búsqueda del tesoro y ellos, los niños, deberán navegar y leer para encontrar un poema o un cuento, o quizá un cuadro famoso.
Vivimos una época de tremendos avances tecnológicos: pero ellos han de servirnos para acrecentar la lectura, no pueden pasar a sustituir nada, el miedo es de los adultos. Desde que se inventara la imprenta y los libros fueron ganando espacio, recordemos la época Luterana, cuando se masificó por primera vez la edición de La Biblia y el pueblo pudo tenerla: no sabían leerla pero la tenían, era un tesoro del pueblo por primera vez en la historia. Y desde ahí en más, la masificación de la lectura fue ganando espacios. Cuando se universaliza el derecho a leer, recordemos por favor que fue porque se necesitaban obreros que supieran leer pues era el apogeo de la industrialización, las escuelas populares fueron ganando espacio y luego, todos los niños y niñas, pudieron acceder gratuitamente a la educación: desde entonces, se han visto todos los enemigos que el libro impreso tenía.
Todo elemento nuevo que aparecía era una tentación que podía alejarnos del libro. La radio, el teléfono, la TV, el cine. Todos ellos fueron declarados enemigos del libro pero, estos nunca dejaron de existir, al contrario se imprimieron siempre más y más.
Es cierto que estos niños de hoy viven inmersos en una sociedad que los utiliza para hacerlos ver exitismos fáciles, que viven rodeados de imágenes, que la lectura ya no es el primer ocio, que prefieren otras actividades pero: la lectura sigue siendo la llave maestra que abre todas las puertas y por lo tanto: como mediadores de lectura debemos hacer de todos los medios existentes aliados para ayudarnos a buscar nuevas formas de leer.
Estos niños de hoy ya leen más que nosotros. Ustedes dirán que no, que esto es falso, porque siempre comparamos con lo que nosotros leíamos. Pero un niño pequeño ya sabe leer íconos, sabe lo que dice la palabra del ícono que reconoce. Seguramente ustedes ven asustados como se comunican por celulares y chat: con íconos, con abreviaturas propias, y eso los hace temblar ante la nueva forma de comunicación.
Cuando nació la imprenta, al poco tiempo sudieron cosas parecidas: dejó de escribirse en la forma usual y se comenzó a escribir en forma más popular. Fuimos dejando atrás un español culto para pasar a un español popular. Se dejó de leer en forma oral y cantada, para pasar a leer en silencio, ¿alguien se puede imaginar la revolución que significó pasar de la lectura cantada a voz en cuello a esa lectura íntima donde el lector por primera vez enfrentó el texto y habló en secreto con él?
En doscientos años la lectura ha evolucionado tremendamente y no es raro que nazcan lenguajes emergentes y luego, perezcan o no, se adaptarán a nuevas formas. De todos modos, el proceso de lectura seguirá su curso: no podemos saltear nada, eso es real y hoy por hoy, las letras siguen imponiéndose antes que nada.
Hay que abrirle la puerta a la tecnología: hay que hacer de ella un aliado y no un enemigo. Creo en la capacidad del hombre por superarse y no caeremos perdiendo esta gran oportunidad, Internet es una de las posibilidades más democráticas que se pueden tener al momento de acceder a la información y la lectura.
Miren ustedes la sonrisa de esa niña en el patio de la Biblioteca. Está accediendo a una forma nueva de comuncarse, está a su alcance, puede lograrlo. No podemos agigantar más la gran brecha digital que tenemos entra países pobre y paíse ricos. Esta es una realidad y la otra es que: los mediadores de lectura deberían de ser los grandes defensores de Internet porque al decir del catedrático: J L Millán: Internet es como aquella visión de la Biblioteca de Alejandría, allí está todo lo escrito y lo que se va a escribir.
Sin temores, aprendamos su uso y aceptemos el desafío, usemos la tecnología como arma para fomentar más aún la lectura.